
Os proponemos un fin de semana de placer en Ganuza, un pueblo de 35 habitantes ubicado a los pies de la Sierra de Lokiz. Es el pueblo de mis padres y, también, el pueblo donde yo nací. Tenemos los ingredientes necesarios para que sea inolvidable.
- Un paisaje espectacular.
- Paseos y excursiones para disfrutar del paisaje.
- Un alojamiento confortable para disfrutar con nuestros perros.
- Un pub inglés (incluido en el precio)
- Y sobre todo, los compañeros de viaje.
El viernes, antes de entrar en las calles del pueblo, os vais a encontrar con la vista de la sierra, una gran muralla de piedra que va a llenar el parabrisas de vuestro coche. Ya dentro del pueblo, la estrechez de Zologorri Kalea os conducirá hasta el frontón y la plaza, donde podéis aparcar cómodamente.
Ya hemos llegado. Ya estamos en El Rincón Inglés. Nada más abrir la puerta os espera una sorpresa: un pub inglés de cuento que hemos diseñado para el disfrute de los huéspedes.
Las excursiones nos gustan porque, a costa de un esfuerzo más o menos generoso, conseguimos sentirnos parte de una naturaleza de la que nos hemos alejado, crear una complicidad muy estrecha con nuestras compañeras y compañeros de fatiga y generar, con las endorfinas, una paz que nos aleja del estrés del día a día. ¿Quién da más?
Para el sábado os proponemos una excursión que pueda hacer toda la familia. Una ruta entre Ganuza y Aramendía. Un camino flanqueado por la sierra y el valle. Es de ida y vuelta, discurre entre suaves colinas y robles.
A la vuelta de la excursión, después del esfuerzo realizado e incluso antes de darnos una ducha, seguro que nos vamos a tomar una cerveza de grifo en la terraza o en el pub, dependiendo del tiempo que nos acompañe. Pocas cosas saben tan bien como una cerveza fría en compañía de tus amigos después de caminar por Lokiz.
A continuación llega otro de los grandes placeres del fin de semana: sentarse a la mesa. Cocinar juntos, compartir una comida sin prisas o, si preferís olvidaros de todo, encargarla con antelación.
Después de comer, os proponemos un paseo tranquilo que ayude a estirar las piernas. Tenemos un paseo ideal que no requiere esfuerzo y que nos va a llevar por el pie de la sierra hasta el pueblo de Ollogoyen. A la vuelta podemos visitar también el pueblo de Ollobarren.
Para nosotros es importante que conozcáis el entorno y los pueblos, es la única manera de encontrar algún significado a esas rocas enormes que nos protegen o a los muros de piedra que soportan nuestras casas.
La tarde avanza. Podemos hacer una visita al Museo de la Trufa, a tres kilómetros de Ganuza, ubicado en el medio del valle de Metauten. Es un lugar ideal para tomar un vino acompañado de un pintxo trufado, de paso, podéis echar un vistazo a la exposición para entender mejor el valor de ese hongo tan preciado.
El día siguiente partimos hacia nuestras casas. Si queremos aprovechar la mañana, tenemos que madrugar un poco, solo un poco, ya que os proponemos un paseo hasta el Mirador de Lazkua, en Eraul. Una última panorámica de la sierra de Lokiz desde el otro lado del valle. Una postal preciosa para guardar en el recuerdo.
El fin de semana ha finalizado, hay que volver a casa. Nos subimos a los coches y arrancamos. Puede ser el momento de ensimismarnos con lo que hemos experimentado, de soñar con despertarnos todas las mañanas viendo la sierra o de volver a Ganuza para vivirlo un poco más. Os esperamos.
